India es un desafío a mi estado de bien/malestar. Ese supuesto estado de bienestar que se supone que uno alcanza cuando consigue pilares sociales básicos como tener un trabajo estable, pareja y casa y que en realidad no es ni bienestar ni nada sino simple y llana seguridad. En realidad que tengas un trabajo no te garantiza que estés bien, a menudo es justo lo contrario. Lo mismo pasa con la pareja y con la casa, pero en nuestro primer mundo civilizado importar más tener que ser así que no importa mucho lo que tengas con tal de que tengas y lo tengas seguro.

 

 

En India no tienen nada. Solo les queda ser, pero no por elección, así que no se si cuenta como mérito a la hora de alcanzar la felicidad. Lo que aquí consideramos “no tener nada” es en India haber alcanzado la clase media tras muchos años de lucha. Si, es un cliché, pero es cierto: India te tapa la boca de tal forma que no seré capaz de volver a quejarme nunca más por tener o no tener.