ULTRAVIOLETA: ¿EXISTE LO QUE NO VEMOS?

ULTRAVIOLETA: ¿EXISTE LO QUE NO VEMOS?

Ultravioleta: Solamente una mínima parte del espectro lumínico es visible para el ojo humano. La luz es una onda que vibra en diversas frecuencias, y solo cuando lo hace en una longitud de onda muy concreta resulta visible para el ojo humano. Cuando la frecuencia es más baja o más alta ya no puede ser percibida por el ojo aunque, como está más que demostrado hoy en día gracias al avasallador avance científico, otros espectros lumínicos no solo existen sino que son una parte mucho más grande comparativamente hablando que la que sí vemos.   Lo que vemos es una mínima parte de lo que hay.     Si fuésemos capaces de percibir un escaso 1% más veríamos nuestro entorno radicalmente diferente, los colores cambiarían y aparecerían detalles invisibles hasta el momento. Y así andamos por la vida, creyendo que lo que vemos es lo único que hay, creyendo que la vida es esto y nada más, pero basta recurrir a la oscuridad y conectar una lámpara ultaravioleta para descubrir un inquietante mundo paralelo. La reminiscencia a la muerte es inevitable al observar estas imágenes. ¿Hay algo más allá de lo que llamamos vida? ¿Hay otras vidas conviviendo con nosotros invisibles a nuestro ojo y nuestros avanzados sistemas de detección?   Los modelos de esta serie quedaban seriamente impactados al descubrir algo así como “otro yo” flotando sobre el primero en las fotografías. Igual pero distinto. Como una segunda piel flotando sobre la primera. Un segundo yo conviviendo, de forma paralela con el primero. Si quisiéramos podríamos seguir añadiendo capas mediante distintas técnicas lumínicas pero nunca llegaríamos a la...
CASCAMORRAS: ESPIRITUALIDAD Y PINTURA NEGRA

CASCAMORRAS: ESPIRITUALIDAD Y PINTURA NEGRA

En el Cascamorras el color negro es el protagonista. El color negro se asocia en occidente con el luto pero también con la espiritualidad y a menudo con la elegancia. Sin excepción todas las sociedades que se conocen, desde las fases más remotas de la existencia hasta la actualidad, han practicado alguna forma de pintura corporal independientemente de la zona del planeta en la que hayan habitado. En algunas regiones del mundo como Australia, las islas del Océano Pacífico o algunas zonas de África, como las colinas del Nuba sudanés; en algunas tribus del sureste, los colores de las pinturas y los peinados indican la edad de los hombres. Desde la India hasta el Magreb, las mujeres practican una forma de pintura corporal más duradera con henna, a menudo con ocasión de celebraciones religiosas o matrimonios. Pero el cuerpo “desnudo” y pintado, además de considerarse un signo de “salvajismo”, resultaba inaceptable para unos criterios de “pudor” marcados por el puritanismo pseudoreligioso. En sentido contrario, muchas tribus, consideraron a los misioneros europeos “personas estúpidas”, precisamente porque no se pintaban. Es fácil deducir por tanto que la decoración del cuerpo (eso sí, según criterios y pautas diferentes) es un rasgo universal de las culturas humanas. Es como si hubiera algo genético que nos induce al uso de la pintura sobre el cuerpo.  Entre las funciones de la pintura está la “disimulación” del individuo, su adscripción a un universo simbólico general de diversos planos: parentesco, antepasados, seres sobrenaturales… Un aspecto en el que podemos advertir su semejanza y complementariedad con la máscara. Pero también entre las razones que dieron origen a la...
TOKYO ROCKABILLY CLUB

TOKYO ROCKABILLY CLUB

Más de uno habrá pensado en “Regreso al futuro” paseando por el parque Yoyogi, en Tokio, un domingo cualquiera por la mañana, cuando detrás de unos árboles te encuentras con 20 o 30 rockabillies de rasgos asiáticos. Unos enfundados en ropa de cuero y otros en elegantes modelos años 50 es inevitable pensar que te has dado un golpe en la cabeza y te has despertado en el mismo año en que Elvis alcanzaba su primer número uno en las listas. El Tokyo Rockabilly Club lleva en pie desde hace casi 30 años y haga frío o un sol de justicia se juntan cada semana para dar rienda suelta a su amor por la laca, a los tupes que desafían las leyes de la gravedad, al baile y   al más puro espíritu del rock and roll. La tenacidad y devoción de estos chicos no conoce impedimentos. Cuando yo tomé las fotos era pleno verano. Unos 35 ºC y cerca de un 90% de humedad realtiva no les impidió vestirse de cuero negro y bailar a pleno sol durante varias horas. Bailan primero, piensan después. La pandilla, los trajes, la música y el baile crean una sinergia que les eleva por encima de los mortales para situarlos en un estado de gracia, en una especie de trance que el resto no podemos más que admirar.     Contra todo razonamiento lógico ellos seguirán bailando hasta caer rendidos de felicidad. A menudo las personas olvidamos el efecto terapéutico, casi como una droga, que tienen factores como la pertenencia a un grupo, el trabajo sincronizado en común, el poder elevador de la música...
CELEBRATION: A VISUAL STUDY ABOUT SOCIAL PERFORMANCE

CELEBRATION: A VISUAL STUDY ABOUT SOCIAL PERFORMANCE

Celebration is a visual study about social performance by Spanish photographerCarlos Escolástico. This project was constructed around the idea of using personal image to be pat of events or commemorative rituals. Escolástico has deliberately omitted the names of the events in which the pictures were taken, so that the weight of the document relies on the final visual aspect. For “Celebration” the photographer has visited several places in Spain over the last 6 years attending these meetings. The result is at the border between documentary and artistic photography. All photos were taken at the celebration spots to keep the festive spirit intact and offering the viewer a glimpse of the massive climax. The celebration images were paired with others without having any actual relationship, but merely keep a visual parallelism and a basic common attitude that is geographical and conceptual. Carlos Escolástico has studied photography at New York’s ICP and gestalt therapy by IPG Madrid and he’s now working mainly in event photography and advertising. He’s also the founder of a collective called Fotomotora, were he gives workshops on how to use resources from psychology into photography. He’s made several solo and group shows in Russia, Japan and...
THAIPUSSAM: COLOUR, PAIN AND TRANCE (english)

THAIPUSSAM: COLOUR, PAIN AND TRANCE (english)

click aquí para leer en español It is now a year since my visit to Kuala Lumpur to photograph one of the most radical religious festivals in the world. Both from the point of view of photography as from psychology, Thaipussam is one of the strongest experiences a person can live.         Access to mysticism through pain is a way that man has explored since we can remember, however, for a “civilized” western thinker is probably difficult to understand how traversing the body with metallic elements can guarantee that someone gets to be more close to feel that we are part of something bigger than ourselves. And yet millions of bodies each year come to events like this around the world determined to torture his flesh in the hope of achieving a higher state of consciousness. Some might see this as a twisted psychological cannon to clear the fault, others may say that thisi is nothing more than a strange superstition to prentend having control over the future or maybe is just a way to keep a tradition rooted in time. The fact is that there is much more than a minority practice, but a proposal generally accepted by many religions around the world.       Devotees involved in Thaipussam each year purify his body from 48 days prior to the celebration through abstinence, both sexual and gastronomic, and an intensive practice of prayer.   . On the day of the celebration the participants seem not only immune to pain but also to heat under which made the 12 kilometers of pilgrimage separating Kuala Lumpur...
THAIPUSSAM: COLOR, DOLOR Y TRANCE.

THAIPUSSAM: COLOR, DOLOR Y TRANCE.

Se cumple ahora un año desde mi visita a Kuala Lumpur para fotografiar uno de los festivales más radicales que existen en el mundo. Tanto desde el punto de vista de la fotografía como desde el de la psicología, Thaipussam es una de las experiencias más contundentes que una persona pueda experimentar.         El acceso al misticismo a través del dolor es un camino que el ser humano ha explorado desde que se tiene recuerdo sin embargo para un occidental “civilizado” es probablemente difícil de entender cómo atravesarse el cuerpo con metal puede garantizar que alguien llegue a estar más cerca de sentir que formamos parte de algo más grande que nosotros mismos. Y sin embargo millones de cuerpos acuden cada año a eventos como este por todo el mundo decididos a torturar su carne con la esperanza de alcanzar un estado de conciencia más elevado. Habrá quien vea en ello una retorcida carambola psicológica para limpiar la culpa, quien jure que en realidad no es más que una extraña superstición con pretensiones de control sobre el futuro o quien simplemente lo vea como una forma de mantener una tradición anclada en el tiempo. El caso es que no se trata ni mucho menos de una práctica minoritaria sino una propuesta comúnmente aceptada por multitud religiones en todo el mundo.       Los devotos purifican su cuerpo desde los 48 días anteriores a través de la abstinencia, tanto sexual como gastronómica, ingiriendo comida una sola vez al día y siempre tomando consciencia de su ofrecimiento a la divinidad.   Los participantes parecen no solo inmunes...

NACIMIENTO: EL SER ANTES DE NACER.

Nacimiento: abandonar el vientre materno  es quizás el acontecimiento más intenso que un ser vivo puede experimentar. Flotar en un líquido a la misma temperatura del cuerpo, con todas las necesidades cubiertas. ¿Qué ocurre en ese momento? ¿Qué sentimos al manifestarnos en este mundo por primera vez?   Los  cinco sentidos, hasta ese momento bajo mínimos, de súbito se conectan desatando una enloquecida cascada de información: luz, ruido, olores, frío, sabor a sangre… de estar rodeados de un elemento líquido pasamos a otro gaseoso. Por mucho que el ser vivo pudiera, nunca llegaría a imaginar antes de nacer qué es la vida de la misma forma que nos cuesta imaginar la existencia tras la muerte o antes de la concepción. ¿Y el proceso inverso? ¿Sería posible  recrear ahora cómo fue el momento en el que se produjo el cambio más significativo de nuestras vidas? Recientemente he encontrado este relato en internet (desconozco su autoría) que ilustra muy bien la idea de lo que podría significar el nacimiento.       En el vientre de una mujer embarazada se encontraban dos bebés. Uno pregunta al otro: -¿Tú crees en la vida después del parto? – Claro que sí. Algo debe existir después del parto. Tal vez estemos aquí porque necesitamos prepararnos para lo que seremos más tarde. – ¡Tonterías! No hay vida después del parto. ¿Cómo sería esa vida? – No lo sé pero seguramente… habrá más luz que aquí. Tal vez caminemos con nuestros propios pies y nos alimentemos por la boca. …- ¡Eso es absurdo! Caminar es imposible. ¿Y comer por la boca? ¡Eso es ridículo! El cordón...